AMBIENTACIONES

FEBRERO 2017
Domingo 5 febrero 2017




Buenas días familias. 
Hoy os vamos a hablar sobre El niño y la lámpara encendida
Cuando los niños se acuestan, siempre nos piden que dejemos la puerta abierta y la luz de la lámpara encendida. Esa pequeña claridad les ayuda a dormirse con tranquilidad y a espantar los posibles temores que la oscuridad y la noche traen consigo. Parece que las personas no estamos hechas para vivir en la oscuridad y nos sentimos más en paz cerca de la luz.
Nosotros, tal vez por el niño que llevamos  dentro, también tenemos miedo muchas veces. Miedo de muchas cosas, como del sufrimiento y del dolor de los familiares y amigos.  Hay días grises, en los que una negrura misteriosa nos invade el corazón. Es la negrura del alma, una negrura que nos aleja de Dios. Nos quita la alegría y perdemos nuestra confianza en el Padre y perdemos la fuerza de nuestra fe.
Es una negrura peligrosa a la que hay que poner freno… No es tristeza, es negrura. No es enfado, es negrura. Posiblemente la negrura de la desesperanza. ¿Hay algo peor?  Lo curioso es que somos frágiles, miedosos y débiles, estamos llamados por Jesús a alumbrar a otros. ¿Cómo es esto?  Nosotros,  tan necesitados de luz constante, ¿cómo vamos a poder ser luz para otros?
San Pablo tenía esto claro y en la primera lectura de hoy nos da una clave importantísima para  “ser sal”, y para  “ser luz”: no somos nosotros quienes debemos brillar, no somos nosotros quienes predicamos, sino el Espíritu. Es Dios quien lo hace.
Él es quien debe brillar en nosotros. Él es quien debe hablar por nuestra boca. Él es quien debe cautivar la mirada de los que nos miren.Todo esto se convierte, una vez más, en un maravilloso misterio difícil de explicar.
Dios, conocedor de todo, entreteje una preciosa historia personal con cada uno y, amándonos, es capaz de sacar de nosotros lo mejor que llevamos escondido.
Su Palabra nos basta para movilizar nuestra fe y voluntad.
(TODOS A LA VEZ)           Aquí estamos Señor.

Haz de nosotros la mejor de tus antorchas.

ENERO 2017

Domingo 29 enero 2017



AMBIENTACIÓN COMUNIÓN 
Buenos días y bienvenidos a todos.
¿Habéis observado alguna vez a una abeja? Vuela, no está preocupada por nada, es feliz y disfruta de las flores. ¿Y a nosotros, qué nos hace feliz?
Algunos el fútbol, otros tener mucho dinero, otros tener suficiente para comer y muchos tener alguien que les cuide. Cada uno de nosotros ve la felicidad de una manera, pero  Jesús quiere que todos seamos felices. Y por eso,  un día Jesús subió a una montaña. Se sentó allí, reunió a sus discípulos y comenzó a enseñarles acerca de ser feliz.  Él dijo algo así:
Sé feliz cuando te sientas pobre en espíritu porque tus riquezas están en el reino de los cielos.
Sé feliz cuando sientas que has perdido, porque será cuando sentirás el amor de El.
Sé feliz con lo que tienes, porque EL te  dará de todo lo que necesitas.
Sé feliz cuando sufras de hambre, porque sólo él te llenará.
Sé feliz cuando cuides de otros, porque EL cuida de ti.
Sé feliz cuando tu corazón esté bien, porque es entonces cuando le verás a él.
Sé feliz cuando ayudes a que las personas porque es cuando le conocerás a EL.
Sé feliz cuando otros te traten mal porque tu recompensa será grande.

¿Veis?, la felicidad no es un sentimiento traído por las cosas que nos suceden. Es una actitud. Necesitamos ser como la abeja, volar felizmente a través de nuestra vida y dando gracias a Dios por todo lo que nos pone en nuestro camino.



Domingo 15 enero 2017





¿Por qué se llama a Jesús el Cordero de Dios?

Por tres razones fundamentales el Señor Jesús es llamado Cordero de Dios:
1.      Él es llamado cordero, para revelar al mundo Su carácter. Un cordero es una imagen de inocencia y pureza. En todas las cosas Jesús fue un verdadero ser humano: tentado igual que nosotros, pero sin pecado. Él derramó lágrimas, tuvo hambre, sufrió sed, se alegraba, se cansaba; era tentado por Satanás—¡pero no pecaba! Por eso, Él es llamado el Cordero de Dios.

2.       Él es llamado Cordero de Dios, para mostrarnos Su camino. Él llegó a esta tierra con un muy claro objetivo de Dios, el de ser sacrificado por nuestros pecados. Él entregó Su vida voluntariamente y con eso reveló Su característica de cordero que sabía que sería sacrificado.
Un cordero no opone resistencia cuando es sacrificado. Jesús, el Cordero, no se resistió al sufrimiento. Él no gritó, sino que “como oveja a la muerte fue llevado; y como cordero mudo delante del que lo trasquila, así no abrió su boca” .

3.       Jesús es llamado Cordero de Dios, para revelarnos Su tipo de victoria. La victoria de Jesús, es la victoria del Cordero. Él la obtuvo totalmente apartado de todo esfuerzo humano. Porque, ¿qué hay más indefenso y dependiente que un cordero?  Cuando Él estuvo clavado en la cruz, comenzó  la revelación más grande posible de poder. El Cordero de Dios llevó el pecado del mundo: “¡He aquí, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!”.


Aquí está la respuesta: detrás de Él se encontraba el amor universal de Dios. El Cordero recibe la capacidad, gracias al amor de Dios, de realizar lo eternamente válido: de quitar el pecado y la culpa de todos los seres humanos. 




Domingo  8 enero 2017

Regalo de Reyes: un lápiz y una goma. 

 




Bienvenidas familias a la misa de hoy.

Esperamos que los Reyes Magos os hayan traído:
Un lápiz que dibuje risas
Una goma que borre lágrimas
Que si lloras  sea de risa, si tienes hambre que sea de vivir,
Si tienes que perder,  que sea el miedo,
Y si eres feliz, que sea para siempre.
Felices Reyes Magos 

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